Toda la actualidad local de Cabra y comarca continuamente actualizada. Interesantísmos artículos de opinión y colaboraciones. Mantente siempre informado con: www.laopiniondecabra.com

Síguenos en:

Facebook

Twitter

Youtube

Livestream

Hemeroteca (1912-1989)

Hemeroteca (2002-2005)

Fundación "Aguilar y Eslava"

faltan 118 días para el
Domingo de Ramos 2020

Revista de actualidad cofrade editada por La Opinión de Cabra   |   DIARIO FUNDADO EN 1912   |   I.S.S.N.: 1695-6834

laopinioncofrade.com

lunes, 9 de diciembre de 2019 - 00:32 h

La Purísima y los diáconos

Último domingo, fiesta de Cristo Rey del universo

Cincuentenario del estreno de la marcha "Virgen de Piedra"

02.03.16 - Escrito por: Mateo Olaya Marín

Hay melodías de nuestra Semana Santa, tan adheridas a nuestros recuerdos y que tanto nos identifican con nuestras cofradías, que a veces nos cuesta caer en la cuenta que un día tuvieron que nacer; que de su inexistencia, tuvo que llegar una fecha muy concreta en la que salieron a la luz y que desde entonces, con su interpretación ininterrumpida a lo largo de los años, han ido impregnando en el ideario colectivo de Cabra y sus cofradías.

Precisamente, sobre la marcha procesional egabrense existen importantes vacíos en cuanto a su precisa datación y documentación. Poco a poco, con algunas investigaciones ya publicadas, hemos podido ir cerrando ciertas interrogantes. Este es el caso, el que nos ocupa ahora, de la fecha del estreno de la conocida marcha "Virgen de Piedra".

Nuestros compositores antiguamente, no siempre tenían la buena costumbre de fechar sus partituras, al menos la mayoría de las que obran en poder de instituciones como la Banda de Música de Cabra y el Centro Filarmónico Egabrense. Podemos asomarnos a los manuscritos de muchas obras del maestro Rodríguez y del maestro Moral León, y quedarnos con la curiosidad de saber concretamente la datación de las mismas. Pero sí es verdad, que se tenía por cierto que la primera de las marchas que hiciera el recordado José Rodríguez, fue "Virgen de Piedra", concretamente en el año 1963, a tenor de la referencia que apunta José Fernández en la biografía que publicó sobre el maestro.

Es curioso que, siendo el maestro Rodríguez director de la banda municipal desde los años cincuenta, y estando estrechamente ligado a las cofradías no sólo por su condición de director de la banda sino también por su labor al frente del Centro Filarmónico, su primera marcha de Semana Santa no estuviera dedicada expresamente a alguna imagen o cofradía. En aquellos años el maestro entabló una gran amistad con Antonio Villa, excelente músico lucentino, que junto con su mujer eran los hermanos mayores de una cofradía de Lucena que veneraba a la Virgen de la Piedad, un precioso grupo escultórico en el que la Dolorosa se encuentra sosteniendo el cuerpo muerto de Cristo sobre una piedra, de ahí el sobrenombre con el que se la conocía, y sigue conociendo, en la vecina ciudad.

Dados estos lazos afectivos con el matrimonio, y por ende con la Sagrada Imagen que se veneraba en su casa, d. José quiso escribir esta preciosa marcha como tributo, en cuya portada puede leerse perfectamente la dedicatoria: "A los Hermanos Mayores de esta titular en Lucena, matrimonio Villa-Serrano"

El estreno de "Virgen de Piedra"

De ser cierto que la marcha fue escrita en 1963, estaríamos nuevamente ante otra obra musical del maestro donde transcurren algunos años desde su composición hasta su estreno. Ello nos indica la condición del autor de un músico meticuloso, al que gustaba de perfilar sus obras hasta que estimaba conveniente estrenarlas, como así suelen recordar algunos de sus alumnos. Sucedió con "La Casita Blanca", como pudimos comprobar hace unos meses en este mismo periódico en un artículo firmado por nuestro director, Antonio Ramón Jiménez Montes. Y así, parece ser que fue con "Virgen de Piedra".

Rastreando en la hemeroteca de aquellos años, no se encuentra referencia alguna a la interpretación de la marcha hasta 1966, donde tiene lugar su estreno con motivo del pregón de la Semana Santa, pronunciado el 1 de abril por José Luis de la Rosa en el Teatro Julio Romero. La Opinión, en su número del 7 de abril, se refiere con generoso detalle al acto anunciador de la Semana Santa, haciendo referencia a la intervención de la Banda de Música en estos términos: "Comenzó el solemne acto con la intervención de la Banda de Música dirigida por el maestro Rodríguez López, de la marcha Virgen de Piedra, de la que es autor y que fue estrenada dicha noche, pieza muy bella y que el numeroso público que llenaba el amplio local escuchó muy complacido y premió con grandes aplausos".

Así pues, como se desprende de esta reseña, la marcha "Virgen de Piedra" fue estrenada el 1 de abril de 1966, cumpliéndose precisamente en estas fechas su cincuentenario. Casualmente, medio siglo después, la podremos escuchar en el mismo marco donde vio la luz, en el pregón de la Semana Santa, que este año pronunciará el cofrade Francisco Agudo López.

Desde entonces, en adelante, el maestro Rodríguez aprovecharía la participación de la banda en el acto del pregón para estrenar las marchas que escribía. Así sucedió con "Martirio", en el pregón de 1969, y con "Virgen del Socorro" en 1974. Conviene aclarar que en aquellos años, la actividad musical de Cuaresma no tenía nada que ver con lo que acontece actualmente. La banda de música apenas ofrecía conciertos de música procesional, hasta el mismo acto del pregón donde interpretaba los tradicionales pasacalles y alguna marcha procesional.

De la marcha y su incomparable belleza, poco podemos descubrir a estas alturas. La composición está construida sobre una característica melodía triste y honda, donde el compositor envuelve de un acompañamiento armónico sencillo todo el discurso. La obra es sobria, englobada en el tipo de marcha lenta, y culmina con un trío final de gran inspiración y marcado cariz nostálgico.

La composición ha sido siempre interpretada por la Banda de Música de Cabra, que actualmente la sigue llevando en su repertorio. En concreto, en los últimos dos años, al reducirse la participación de la banda egabrense en nuestras cofradías, sólo se ha interpretado tras el paso del Sepulcro; pero es una composición que se mantiene en la carpeta de nuestra banda de música. Reciente están todavía las veces que hemos podido escucharla a cargo de la formación egabrense tras los palios de la Virgen de la Caridad y el Buen Fin, y tras la Humildad y Paciencia en la calle Santa Lucía. También, es una marcha que ha llegado a sonar tras el Cristo del Perdón, a cargo de la banda de música de Rute. Otras formaciones, como las bandas de música de Moriles (cuando acompañaba a la Virgen de los Dolores) y de Lucena, también la han interpretado.

La composición se encuentra adaptada a orquesta de plectro e instrumentos de cuerda, por el músico egabrense Antonio Moral Jurado, actual director de la banda de música de Cabra, con motivo del concierto de marchas procesionales que protagonizaron en la Cuaresma de 2009 las orquestas del Centro Filarmónico Egabrense y Aguilarense. En la Cuaresma de 2013, en un concierto organizado por la Fundación Pasión y Cofradías, Camerata Ipagro de Aguilar de la Frontera, dirigida entonces por Moral Jurado, la interpretó, incorporándose en el trío final un dúo de violín a cargo del jovencísimo Carlos Martínez y el maestro José Manuel Molina Guarddón. El año pasado, la orquesta del Centro Filarmónico Egabrense, dirigida por Manuel Aguilar Aranda, volvió a interpretarla en el primer concierto homenaje a la Semana Santa de Cabra y lo hará en la segunda edición de este año aprovechando el cincuentenario de su estreno.


La música en la Semana Santa de 1966

La realidad musical de las cofradías egabrenses, como las de toda Andalucía, en la Semana Santa de hace cincuenta años, era muy distinta a la actualidad. La función musical de las bandas era absolutamente secundaria, especialmente las de cornetas y tambores que sólo interpretaban, la mayor de las veces, llamadas y toques castrenses, acompañado, eso sí, de una escenificación muy militar, tanto en la estética de los uniformes, como en la forma que tenían de desfilar. Las bandas de música, en nuestro caso sólo intervenía la banda municipal, sí cumplían un papel más artístico tras los pasos, pero con importantes diferencias: eran formaciones más pequeñas en número de componentes, los repertorios lo conformaban un número más reducido de marchas y sus interpretaciones tras los pasos eran más esporádicas, en menor número que hoy día donde resulto harto complicado contemplar un paso solo a tambor.

Muchas otras hermandades hacían estación de penitencia sin música, acompañadas por capuchones o penitentes tocando el tambor, o bien en riguroso silencio. Algunas de las bandas de cornetas que intervenían, lo hacían abriendo el cortejo, y buena parte de ellas se trataban de centurias romanas, una corriente estética muy en boga entonces, que en nuestra Semana Santa se afianzó con la fundación, a principios de la década, del Imperio Romano Egabrense, al frente del cual estaba el incansable y recordado Antonio Salido.

Resulta difícil analizar con concreción la música que se escuchaba en aquellos años. La prensa de la época sólo hace mención a las bandas que participan en los desfiles, en el mejor de los casos, porque la omisión del acompañamiento musical era también un denominador común. Alberto Escámez ya había dejado escrito ese gran repertorio de marchas lentas para cornetas, pero a estos lares llegarían más adelante. El abanico musical de nuestra Semana Santa era bastante reducido.

La hermandad de la Pollinita, cuya salida era organizada por la Comisión de Feria y Fiestas, iba acompañada por la banda de música de Cabra. Esta misma formación musical sería la que realizaría los acompañamientos más destacados. Así, acompañaba al "Divino Prisionero", como se conocía entonces a Jesús Preso, en la tarde del Jueves Santo, como así apunta La Opinión en su número 2278 de 17 de abril: "Lo portan a hombros los judíos y le sigue la banda municipal que ejecuta escogidas marchas". De hecho, a Jesús Preso la banda municipal acompañó durante numerosos años.

En la madrugada del Viernes Santo, la banda municipal continuaba sus compromisos musicales, esta vez en el paso del Señor de la Humildad y Paciencia, tras el cual ha estado más de cincuenta años poniendo música. En ese mismo número, se destaca su presencia: "Preceden a la imagen dos filas de ordenados nazarenos y tras del paso va la Banda Municipal".

Ya en la tarde, la banda tocaría, como es tradicional, tras la urna del Santo Entierro, cerrando un nutrido cortejo con la presencia de autoridades civiles y religiosas. Como en otras referencias de la época, no se hace mención al repertorio, pero sí al hecho de que la banda interpretaba "armoniosas marchas".

La banda de música tocaría detrás de la Virgen de la Soledad, en la brillante jornada del Sábado Santo, y terminaría su participación aquel año tras la imagen de Jesús Resucitado el Domingo de Resurrección.

Y la interrogante que muchos se podrían hacer: ¿qué repertorio llevaría la banda? ¿Qué marchas se tocarían? Resulta difícil concretarlo, pero a tenor del archivo existente en la banda y conociendo, en base a otras investigaciones, cómo ha ido conformándose el repertorio de Semana Santa, la banda interpretaba fundamentalmente marchas de Ricardo Dorado, Emilio Cebrián o José Franco Ribate. En su mayoría, eran composiciones comercializadas a través de revistas y publicaciones de partituras. Ya se interpretaban grandes clásicos de la Semana Santa de Sevilla como "Amarguras" o "Jesús de las Penas" ("Virgen del Valle" todavía no había llegado). La "marcha fúnebre de Chopin" o la desgarradora "Ione" también se solían interpretar. En definitiva, solían ser marchas procesionales de naturaleza sobria y fúnebre, a las que habría que añadir otras obras decimonónicas, como podían ser "La Pobre Carmen" o "El Llanto", cuyos papeles obran en el archivo. Lógicamente, al repertorio ejecutado por la banda, se sumaría aquel año la recién estrenada "Virgen de Piedra", y los consabidos pasacalles "La Cruz Parroquial" y "Cofradías Egabrenses".

En el género de las cornetas, los datos que desprende La Opinión en su semblanza de aquella Semana Santa son curiosísimos. Llama en primer plano la elevada participación del Imperio Romano Egabrense, fundado pocos años antes, que llevaba consigo una pequeña banda de cornetas y tambores que acompañó en las siguientes hermandades: abriendo el cortejo en las hermandades de Ntra. Sra. de los Remedios el Miércoles Santo, Jesús Preso el Jueves Santo y con la cofradía de Jesús Nazareno en la mañana del Viernes Santo. Cómo no, el Imperio Romano abría marcha en la procesión oficial del Santo Entierro en la tarde-noche del Viernes Santo. En la mañana del Sábado Santo, abría paso en la cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad, terminando el Domingo de Resurrección ante la imagen de Jesús Resucitado.

Otras formaciones de parecida índole, acompañaron aquella Semana Santa. La Centuria Romana de Monturque precediendo a la imagen de Jesús de las Necesidades, la banda de cornetas y tambores del Frente de Juventudes tras la Virgen de los Remedios, la banda de cornetas y tambores de la Columna tras el Titular de su cofradía (fundada pocos años antes) Tras la Virgen de la Esperanza iba otra banda romana, la Centuria de Nueva Carteya. Y en esa misma jornada del Jueves Santo la banda de cornetas y tambores de la municipal tras el Cristo de la Penitencia (hoy Sentencia) una formación que con los años derivaría en el género de la agrupación musical.

La presencia de bandas de centurias romanas era algo muy en boga. Ante la imposibilidad de atender el Imperio Romano Egabrense a todas las cofradías, algunas traían, como estamos viendo, formaciones de pueblos limítrofes. Así, el Viernes Santo antecediendo a la Virgen de las Angustias iba la Centuria Romana de Baena, que, como se indica en el número 2278 de 17 de abril, "dieron gran vistosidad al desfile y que fueron elogiados por los que presenciaron el paso de las imágenes".

Así, grosso modo, fue musicalmente aquella Semana Santa marcada por el estreno de "Virgen de Piedra" y por el carácter imperial y romano de las bandas de cornetas que acompañaban.

enlaces de interés

https://www.youtube.com/watch?v=vvDtlD3_...
Virgen de Piedra, orquesta de plectro

más artículos

El manto azul marino de la Virgen de la Sierra

07.09.19 - MANTOS DE LA VIRGEN DE LA SIERRA | Redacción / @anrajimo

Córdoba: Por tu cruz redimiste al mundo

07.09.19 - MAGNA CÓRDOBA 2019 | Redacción / AGC / DC

Antonio Jesús Fernández Espinar, pregonero del Rocío de Gloria 2019

04.05.19 - ROCÍO | Redacción

Nueva Guía de Caminos de Pasión

12.03.19 | Redacción

Jesús Poyato a las cofradías: "sois un bien de la Iglesia, vuestra labor es muy importante"

28.01.19 - 75º aniversario Agrupación de Cofradías de Cabra | Redacción / @anrajimo

Mateo Olaya y su cartel para la Semana Santa 2019

21.01.19 | Redacción / @anrajimo

El Señor viene, tiempo de adviento

02.12.18 - ADVIENTO | Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

Discurso del papa en la audiencia del I Congreso Internacional de Santuarios

01.12.18 | Vaticano

Salvador Guzmán Moral, restaurador de la imagen de Ntro. P. Jesús Nazareno de Baena

16.11.18 | Redacción

Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos

20.10.18 | Demetrio Fernández

Secciones

Webs amigas

laopiniondecabra.com | actualidad local
Meteocabra.es | el tiempo
Patio de Cuadrillas | actualidad taurina
Poesía Taurina | decenario de versos táuricos

Sobre "La Opinión"

Quiénes Somos
Redacción
Hemeroteca (1912-1989)
Hemeroteca (2002-2005)
Contacto

Sobre la Fundación

Quiénes Somos
I.E.S. "Aguilar y Eslava"
Museo "Aguilar y Eslava"
El Hombre de la Sábana Santa
La Opinión de Cabra
Coro de Cámara

Aviso legal

Condiciones de uso
Política de privacidad

Síguenos también en:    • Facebook    • Twitter    • Youtube    • Livestream